Tuesday

this is all you need





i just came back from spending an amazing night with these guys. one word. WOW

Friday

y suspirar

te sientas a esperar que algo ocurra, pero no te das cuenta de que ya ha ocurrido, y de que tú, por tanto esperar, te lo has perdido

Wednesday

abejas y nieve

Volvia de la farmacia a eso de las 10 de la manhana. A pesar del trafico, la niebla parecia silenciarlo todo. De camino a casa habia pasado por una libreria donde me tope curiosamente con una de las mejores obras de Ohran Pamuk. Me acorde de un ejemplar de "Nieve" en la mesita de noche de mi madre, hara cosa de casi 3 anhos. "Me lo compro? No me lo compro?" - pensé. Nunca he sido gran fan de libros traducidos. Creo que la esencia del autor mientras palpa esas palabras en hojas virgenes no puede ser traducida de la misma manera. De hecho, estoy en contra de leer libros traducidos, por muy buenos que digan que son. No me imagino leyendo a Garcia Lorca en inglés, ni a Oscar Wilde en italiano. Igual es por eso que me empenho en aprender tantos idiomas.
Caminé hasta la el final de la bajada y subi a casa, con el pie empapado de dolor por el mordisco de la dichosa abeja que me habia picado horas antes mientras me disponia a desayunar. La sensacion de quemadura era horrible asi que no me quedaba otra que dar la impresion de ser coja mientras corria hacia la farmacia.
La niebla de la ciudad me recordaba a la niebla de Belgrado en los dias de invierno.
Ahora estoy aqui, sentada frente al ordenador, intentando re-escribir el articulo de André Bazin que quedo impreso en una de las primeras ediciones de Cahiers du Cinema. Buena suerte Klea, las picadas de abeja no te ayudaran.

Sunday

mr. and mrs. daye

we are softer than marshmallows

Wednesday

you are what i've been waiting for

You are there for me, whenever I feel lost
You are there when I feel bad about myself to remind me how amazing you think I am
You are there when I'm happy, to share my happiness
You are there at 3am, at 7am and at 6pm.
You are there when I'm angry, and you make me feel calmed
You are there when I look for you
You are there now, that I need you
You are there, coming up with plans of traveling Europe with me
You are there, making me smile every day when I wake up for the last 2 weeks
You are even there to make me smile just before I fall asleep
You make me laugh like no one has before
You made sure I knew you'd never make me cry
You've opened your heart
You've let me open mine
You said "we're gonna be unstoppable"
You kissed me and made me feel like the whole world was frozen
You embraced me and I felt protected
You took my hand and I knew I was never gonna let yours go
You believed in me when I felt invisible to everyone else
You whispered and my heart heard it
You smiled, and let me tell you, that could just make my day
You get me excited about things we're gonna do, things I always wondered why I was doing them alone...
You teach me and I learn
You talk and I listen
You listen and I talk
We jump
We sleep
We sing
We dance
We run for late trains
We cook
I burn, you don't
We laugh, we laugh so much
We feel sensitive
and when I feel useless, again, you are there, sending me all that love that will make me want to get up
We define ourselves as free spirits and we prove it
You find a song, a lyric, that will make me feel butterflies
You...
You take me in your arms and you make me feel desired
You make me feel (like a natural woman)
You are awake when I sleep
You claimed my soul and here I am

and for all those things, for making me feel like this, just like this... Thank you

don't be scared. we won't screw it up, this is gonna be amazing. just live it, we'll end up floating in space

Monday

my whole house smells of Zoran's roast chicken . Feels like sunday. Those jazzy and rainy sundays

Sunday

sparkles again

Klea is starting to feel the sparkle again. Look out there, it's snowing. We are gonna be big baby, very big


Thursday

años pasados, tiempos anteriores

Tenía cuatro años. Mi abuela había adquirido este fabuloso vestido en algun lugar de los Balcanes, y yo me enamoré. Siempre me hacía recordad Sonrisas y Lágrimas, y me auto-convencía de que yo era parte de ellos (claro que en esos tiempos mi cerebro no programaba tales ideas como el auto-convencimiento. Todo era mucho más siemple. Yo era la octava de sonrisas y lágrimas, y punto). La foto fue tomada en Budva, una ciudad costera en Montenegro (en aquella época aún parte de la ya destrozada Yugoslavia que algunos solían añorar) en verano del 95'
Me acuerdo de lo mucho que me excitó la idea de estar en Londres. Era mi primera vez. El olor a neumáticos quemados, el sol, los míticos días de 37ºC que pasaron a la historia como uno de los veranos más calurosos en Inglaterra. Todo me pareció gigantesco, enorme, elegante. Se convirtió en mi ciudad favorita. Y mírame ahora donde estoy...

Ésta fue la priemra vez que nos hicieron fotos a mamá y a mí en un estudio. Me acuerdo de ese pañuelo, que sigue guardado en algún cajón. Por aquel entonces yo tenía 4 años y segía yendo a la guardería Balmes Pi, mi cabello era denso como el de una india y adoraba llevar calcetines. El estudio se encontraba en el cruce de Diagonal con paseo de San Juan, pero en la parte sur, tocando Tetuán.



Fue uno de esos días en los que nos cogían y nos decían: "va nens, la foto de curs!" Lo más excitante de esos días es que no teníamos que llevar bata. El alivio que sentía yo en esos momentos es como la sensación que tengo cuando me dicen: "no hay examen" o "no ha venido el profe, tenemos hora libre" (siempre y cuando no haya estudiado NADA y signifique mucho el no tener un examen). Que recuerdos! Ojalá en la universidad lleváramos todos bata, no solo los de química!



Éste es mi abuelo. Solía ir (siempre que podía) a su casa de Coto de Puertoviejo. Recuerdo crecer allí, recuerdo las peras del mercado, los platos antiguos, recuerdo sus siestas diarias, recuerdo el olor a tabaco, recuerdo el amora del interior de su Mercedes tapizado con cuero negro, recuerdo también las veces que me dejó probar la espuma de la cerveza, recuerdo su motocicleta roja con la que me llevaba a dar un paseo sin casco, recuerdo a Germán y las rosas del jardín, recuerdo el columpio del jardín y las tardes de lluvia. Fue mi abuelo el que me compró mi primera bici y el que me enseñó a montar con 3 ruedas, quitando una de las pequeñas de atrás, fue mi abuelo el que me dejaba ir a la piscina de mayores. Fue en la piscina comunitaria del edificio donde vivia mi abuelo en la que aprendí a nadar, en la que me puse contentísima por poder tocar el fondo de la piscina con la punta de los dedos, fue el abuelo que me decía que su barriga era tan grande porque me había dado a luz, cada tarde se comía sus mandarinas y el olor permanecía en sus dedos, el olor a café fuerte inundaba la vivienda cada mañana y cada tarde después de comer, nunca me puso ninguna excusa para parar a comprar chucherías en las gasolineras de los 90, cada mañana paseábamos a la perra juntos, fue mi abuelo el primero que me compró un vestido en el Corte Inglés, recibí mi primer Mickey Mouse de mi abuelo, me tapaba con la manta especial cada noche para que no pasara frío y cada tarde mientras dormíamos la siesta, y mi abuelo nunca jamás me gritó ni se puso agresivo. Los avisos los daba con tal elegancia que parecía mentira y verdad al mismo tiempo. Sólo si no nos hubiera dejado aquél triste día a finales de octubre del 96. Se hubiera puesto muy contento si me hubiera visto en Menudas Estrellas, o si me viese ahora. Universitaria, estudiante, independiente, alta, grande, pero aún pequeña y aún ansiosa de más chucherías y tardes en la piscina y encima de su motocicleta. Oh abuelo, sigues en mi corazón y te recuerdo, y te añoro, y te tengo muy presente. Y que raro va a sonar, pero ¡cómo te quiero!